domingo, 9 de septiembre de 2007

Madrugada agitada
Frustraron un asalto comando en pleno centro

Cinco hombres armados y con chaleco antibala fueron detenidos.
Intentaron robar en un club social.


Los asaltantes golpearon el portero de un edificio
de Irigoyen al 500, e intentaron llegar
hasta el cuarto piso.
Neuquén > Un extraño intento de robo sorprendió y acaparó la atención de los paseanderos de trasnoche que ayer cerca de las 2.30 de la madrugada se encontraban en el centro de esta capital. Como si se tratara de una escena de un film de acción escapada de la pantalla del cine, un amplio operativo policial interrumpió el paso en calle Irigoyen entre Belgrano y Diagonal 9 de Julio. Allí, cinco hombres armados y con chalecos antibalas que intentaron asaltar la sede de un club social, ubicado en el cuarto piso de un edificio de esa calle céntrica, fueron detenidos cuando se disponían a escapar en un remisse.El hecho comenzó a las 2.30 de la madrugada de ayer, cuando los cinco delincuentes llegaron en un remisse Chevrolet -color verde oscuro- que estacionaron a la altura del número 450 de calle Irigoyen. Todos los ladrones bajaron del vehículo y caminaron unos metros hacia la diagonal. Uno de ellos llevaba puesto un chaleco antibalas con la inscripción “Policía”, aunque escrita a mano. Cuatro de los hombres llevaban armas de fuego. En el cuarto piso de un edificio ubicado en el número 495 funciona la sede de un club social, donde vecinos de la ciudad se reúnen por las noches a jugar a las cartas y pasar el rato, y hasta allí llegaron los asaltantes, según detalló elitular de la comisaría Primera, Comisario Nicolás Nieva. En la planta baja, los delincuentes sorprendieron al portero del edificio y lo golpearon con el mango de un revolver en la cabeza. Rápidamente lo inmovilizaron y comenzaron con el saqueo que pensaban realizar: lo despojaron de su celular, del dinero que tenía encima, y de una radio. Tras inmovilizar al conserje, los ladrones corrieron escaleras arriba pero, al llegar al cuarto piso, se encontraron con que la puerta estaba cerrada por dentro. Fueron los gritos de pedido de auxilio del portero lo que alertó a la policía del robo: dos efectivos de la comisaría Primera que estaban de guardia en la salida de emergencia que la confitería Eterno posee sobre calle Irigoyen, escucharon el pedido de socorro y acudieron al lugar. Cuando los hombres alcanzaron la calle, corrieron a su auto para escapar, pero fueron sorprendidos por los efectivos. No ofrecieron resistencia, y los refuerzos ya venían en camino.
Huída abortada
Con patrulleros y cintas policiales, la cuadra céntrica fue restringida al público mientras los peritos, policías, el titular del juzgado de Instrucción Dos, Juan José Gago, y sus secretarios levantaron durante la madrugada las pruebas del ilícito.Los cinco ladrones fueron detenidos cuando ya habían subido al coche en el que habían llegado, por lo que quedaron encerrados y sin escapatoria, explicó el comisario Nievas.En poder de los ladrones, los efectivos secuestraron dos armas de fuego y dos réplicas. Las primeras fueron un revolver calibre 32 y otro calibre 16, “como los utilizados para arrojar bengalas, que son de un sólo disparo”, detalló Nievas. Las armas falsas, emulaban una pistola 9 milímetros y otra de una calibre 22. Además, a los cinco hombres les fueron incautados teléfonos celulares que los investigadores, estimaron, que fueron utilizados para mantenerse comunicados ante cualquier eventualidad del robo.
Sin azar
“Sabían donde iban”, aseguraron fuentes de la investigación, quienes ayer se mostraron convencidos la elección del lugar no fue realizada al azar.En primer lugar, las fuentes consultadas señalaron que en el lugar había suficiente gente como para que el dinero que llevaran encima ofreciera un jugoso botín a los ladrones.En segundo término, los ladrones fueron a un club social ubicado en el último piso de un edificio, no a un comercio, o un local expuesto a la calle. Distintos rumores alientan la hipótesis. Uno de ellos sostiene que en el lugar elegido por los delincuentes para dar el gran golpe nocturno había una suma de dinero que superaría los 25 mil pesos, aunque esa versión será confirmada o desmentida en la causa judicial. Los cinco hombres fueron identificados por el magistrado en el lugar de los hechos y más tarde en la comisaría Primera, donde quedaron alojados a la espera de las actuaciones judiciales y policiales. Fuentes allegadas a la investigación explicaron que se trataría de personas “conocidas en el ambiente delictivo”. En ese sentido, el comisario Nievas confirmó que dos de los detenidos poseen antecedentes, y que uno de ellos posee en su prontuario una condena por robo con armas.

sábado, 18 de agosto de 2007

Insólito asalto en Neuquén


Sufrió el robo pese al buen trato


Una mujer despertó con un ladrón dentro de su vivienda. Fue cordial y evitó agresiones. Igual, el hombre huyó con una gran suma de dinero en efectivo.



Ocurrió durante la madrugada del jueves. Según la propietaria de la casa el joven estaba drogado, pero no fue violento.

Neuquén > Una mujer fue víctima de un insólito robo en su casa del centro de la ciudad en la madrugada del jueves. Bajo los efectos de la droga, un hombre robó seis mil pesos, un celular, las llaves de la vivienda y el auto. Antes de escapar, maniató a su víctima, una mujer de 65 años quien aseguró que trató al ladrón como a un hijo y hasta le ofreció algo caliente para tomar, para que no la atacara.
“Me cambió la vida, ya no me quiero quedar sola a dormir”, explicó Leonor, una vecina de la calle Rioja al 1100, en el Centro Este neuquino, cuando recordó los momentos de tensión que vivió el jueves en el living de su propia casa.
A las cuatro de la madrugada, un ladrón ingresó en su casa mientras dormía y, sin ser violento, la maniató y escapó con el dinero y otros objetos. Antes, amenazó a la propietaria de la vivienda con que tres secuaces vendrían en unos minutos a saquear el lugar.
Todo comenzó cuando un ruido en la escalera sobresaltó a Leonor mientras dormía. Quieta en la cama, la mujer escuchó los ruidos de los pasos de una persona que bajaba, lentamente, desde la planta alta.
“Ahí vi las sombras, porque había dejado las luces de la escalera prendida”, contó Leonor, con la expresión triste de quien intenta olvidar un episodio traumático.
Haciendo frente al miedo, se levantó de la cama y esperó al pie de la escalera, donde se encontró con un hombre joven, de entre 17 y 20 años y de un metro setenta de estatura, según detalló.
“Desprendía un olor fuerte a pegamento”, explicó la mujer, frunciendo la nariz y achinando los ojos al recordarlo.
El intruso vestía ropas oscuras, un gorro negro que le cubría parte del rostro, guantes y zapatillas “con mucha suela”, remarcó.
Según contó Leonor, el joven ingresó por el estudio ubicado en la planta alta de la casa, luego de forzar una persiana y abrir la ventana.
La casa familiar de rejas color verde, con un pequeño jardín que precede la fachada de ladrillos bordeaux, se encuentra ubicada junto al estacionamiento de un edificio de departamentos. Por allí, asegura la vecina ingresó el ladrón y accedió al primer piso de su casa.

“Lo traté como a un hijo”
Según relató Leonor, su encuentro con el ladrón distó de ser violento. El hombre la trató sin agresión, gracias a que pudo “encontrar las palabras” para que la situación transcurriera lo mejor posible, aclaró la vecina.
“Cuando lo ví le pedí a Dios que me diera las palabras para decirle lo ‘justo’”, recordó.
Rápidamente la vecina tomó la iniciativa y habló. “Hola, ¿cómo te va?”, contó que le dijo al muchacho. “Acá ando”, respondió el joven. “¿Qué te pasa?... ¿estas enfermo?”, insistió Leonor. “Estoy un poco dolorido”, obtuvo como respuesta del desconocido.
“Lo traté como si fuera un hijo”, contó la mujer y recordó que le ofreció algo caliente para tomar que el ladrón rechazó. “Yo lo traté bien y él me trató bien”, remarcó la mujer.
Pero el ladrón buscaba dinero y eso le reclamó. En ese momento la vecina le señaló la cartera que colgaba del perchero en el living de la casa.
De allí el joven extrajo una pequeña cantidad. “Lo que andas trayendo siempre”, explicó la mujer. Pero no conforme le exigió más dinero, dándole a entender que sabía que había más en la casa.
Sin dudarlo, la vecina le dio el dinero que tenía guardado para pintar la casa donde vivió y crió sus hijos.
Antes de irse, el ladrón le ató las manos por delante con el cinturón de la bata, la amordazó para evitar que grite y, luego de pedirle que vuelva a la cama, la abrigó con las mantas.
El hombre se fue con las llaves de la casa y del auto, con el celular y el dinero de la mujer. Antes de retirarse amenazó con que tres cómplices armados y “dados vuelta” -contó que le advirtió- volverían a llevarse las cosas de la casa.
Cuando el joven se fue, la mujer usó sus dientes para desatarse y corrió hacia el fondo del patio de la casa donde se escondió entre plantas, temerosa de que la amenaza se volviera realidad y llegaran más hombres.
Cuarenta y cinco minutos más tarde, el frío y el silencio de los alrededores la convencieron de volver a su casa, para vestirse y denunciar el robo en la Comisaría 1ª.

viernes, 20 de abril de 2007

Escuelas con problemas edilicios

PIDEN QUE SE CUMPLA CON EL INICIO DE OBRAS ACORDADO CON EL GOBIERNO
Problemas edilicios - Padres de alumnos mantienen tomada una escuela de Pilar


LA PLATA, 20 ABR.- Un grupo de padres de alumnos de la Escuela n° 2 de Manuel Alberti, localidad del partido de Pilar, mantienen tomado el establecimiento desde el martes último. Piden que el Gobierno cumpla con un acta acuerdo firmado con representantes del Ministerio de Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos en el mes de enero pasado, en el que habían consignado el inicio de reparación de varias aulas incendiadas en octubre del año pasado. Mañana marcharán en esa localidad.

Desde el martes 17 pasado, un grupo de padres tomaron por segunda vez en el año las instalaciones denunciando "el incumplimiento de las obras prometidas en enero de este año, por las autoridades provinciales", señaló a Anpress Liliana Ruíz, madre de uno de los alumnos.

Los padres denuncian que la Escuela Nº 2, ubicada en la calle Francisco De Arteaga y San Martín, tiene problemas de infraestructura que afectan la seguridad de los niños y del personal que trabaja. El 8 de octubre pasado, el establecimiento sufrió el incendio de tres aulas, que debían comenzar a ser reparadas, según denunciaron, el 20 de marzo.

"La escuela va a seguir tomada hasta que no empiecen las obras. En febrero firmamos un acta compromiso con el señor Rey, del Ministerio de Infraestructura, y no cumplieron. Habían prometido que empezaban con las obras un mes, por eso el 17 volvimos a tomar la escuela", explicó Ruíz.

Esta mañana, los padres firmaron un contrato con autoridades del Ministerio en el que "se comprometieron a iniciar las obras el lunes" próximo, explicó Ruíz. Además, resaltó que el escrito presentaba algunas irregularidades: "no tenía fecha de inicio, ni hicieron una copia", dijo, por lo que permanecerán en el edificio hasta que los operarios comiencen a trabajar.

De todas formas, anunciaron que mañana "los padres vamos a hacer una marcha (a las 17) en reclamo de las mejoras prometidas", y advirtieron que participarán otras escuelas con problemas similares y vecinos de barrios que sufren inundaciones reiteradas.

Respecto del reclamo vecinal, Ruíz resaltó: "los chicos tienen sufrimientos en su casa, tienen sufrimientos en la escuela y cuando nosotros, los padres, éramos chicos, siempre la escuela era más linda que la casa y ahora lamentablemente es lo mismo. No estamos resignados a vivir así y que las cosas no se arreglen si hay plata", disparó. [ANPRESS]

pr/kc

jueves, 19 de abril de 2007

Policías a juicios por torturas

DIEGO GALLARDO MURIÓ EN 2005 POR LOS GOLPES RECIBIDOS EN UNA CELDA
Piden prisión perpetua para cuatro policías acusados de matar a un joven

LA PLATA, 19 ABR.-
Un fiscal pidió penas de prisión perpetua para cuatro ex policías bonaerenses que están siendo juzgados por un Tribunal de Lomas de Zamora, acusados de haber golpeado y provocado la muerte de un joven de 20 años.

Diego Gallardo murió en enero de 2005, luego de haber sido brutalmente golpeado junto a sus compañeros de celda de la comisaría Tercera de Dock Sud, en Avellaneda. Por el caso son juzgados Rubén Gómez, Julio Silva, Marcelo Fiordomo y Hernán Gnopko, todos ellos apartados de la fuerza.

En tanto, la querella solicitó que los imputados sean condenados a reclusión perpetua, y la defensa reclamó la absolución de los cuatro acusados. El veredicto del Tribunal Nº 1 de Lomas de Zamora se dará a conocer el martes próximo.

El fiscal Jorge Michelini solicitó que los ex policías sean condenados por el delito de "homicidio agravado", coincidió con la calificación que el fiscal de instrucción utilizó para elevar la causa a juicio oral, y consideró como agravantes la condición de funcionario público de los acusados.

Michelini imputó a los cuatro ex policías de "severidades reiteradas", por los golpes a los otros siete compañeros de celda de Gallardo; y en el caso de Gnopko, lo acusó de falsificar el certificado médico en el que dejaba constancia que la víctima estaba ilesa.

"El fiscal consideró como agravante genérico que los acusados no brindaran asistencia médica a Gallardo, lo que no hubiera evitado su muerte, pero si aliviado su agonía", explicó María del Carmen Verdú, de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional, abogada de la querella, que solicitó que los imputados sean condenados a "reclusión perpetua" por el delito de "torturas seguidas de muerte".

"La autopsia reveló que hubo 57 golpes visibles con el fin específico de castigar ¿Si esto no es tortura, qué es?", se preguntó Verdú.

La defensa de Gnopko, Fiordomo y Silva responsabilizó de la muerte de Gallardo a los efectivos de la comisaría Primera de Avellaneda, donde el joven fue trasladado luego de la golpiza.

Rubén Gómez fue el único de los acusados que hizo uso de las últimas palabras, aseguró que él es inocente y, además, culpó a un subcomisario de la seccional de Dock Sud.

El 10 de enero de 2005, Gallardo estaba detenido en una celda de una comisaría, donde los policías habrían descubierto un túnel que realizaban los presos para escapar de uno de los calabozos.

Según la investigación, los ocho presos que estaban en la celda fueron brutalmente golpeados con palos por los policías y, horas después, reubicados en otras dependencias. Antes del traslado, se labró un informe médico aparentemente falso, en el que se dejaba constancia de que todos los presos estaban en buen estado físico. Al día siguiente, Gallardo comenzó a sentirse mal y murió en el hospital Fiorito. [ANPRESS]

pr/kc

miércoles, 18 de abril de 2007

Penal de Magdalena

TRAS UNA DENUNCIA DEL COMITE POR LA MEMORIA
La Justicia penal ordenó clausuras en la cárcel de Magdalena


LA PLATA, 18 ABR.- La Jueza de Ejecución de La Plata Claudia Marengo dispuso la clausura parcializada y gradual de la Unidad N º35 de Magdalena y ordenó reducir en 300 el número de personas detenidas en esa unidad carcelaria. La medida fue adoptada luego de la denuncia del Comité contra la Tortura de la Comisión por la Memoria que había presentado dos habeas corpus colectivos por todos los internos ante la falta de una red contraincendios, según se explicó.

A través de un fallo -que se conoció hoy y fue dictado el 11 de abril último-, la magistrada platense resolvió "disponer que en forma parcializada se proceda a clausurar la Unidad N º35 de Magdalena, debiendo efectivizarse esta de a dos pabellones, empezando por los números 7 y 16, y espacios comunes, hasta tanto se efectivicen las reformas y reparaciones que permitan hacer de toda la Unidad un ámbito digno y seguro para el alojamiento futuro de detenidos".

La medida fue adoptada luego de una denuncia realizada por el Comité luego que sus integrantes constataran que esa unidad penal no tenía sistema de protección de incendio para hacer frente a un posible siniestro, no contaba con agua potable en algunos pabellones, que la instalación eléctrica era deficiente y peligrosa, que existían falencias en la atención sanitaria que implicaba la negación del derecho a la salud y a los tratamientos médicos de personas con VIH, basurales a cielo abierto y escasez de alimentos, se denunció en su momento.

La jueza y los peritos de la Asesoria Pericial de la Plata determinaron que la Unidad no puede ser utilizada para el alojamiento de internos y que no cumple con las Reglas Mínimas de Naciones Unidas para el tratamiento de los reclusos que la Corte Nacional ordenó se cumplimenten.

Como resultado de las inspecciones de los peritos, Marengo ordenó efectuar "reformas y/o reparaciones en celdas y espacios comunes", para adecuarlas con las disposiciones reglamentarias vigentes de seguridad.

De esa forma demandó al Estado provincial la "provisión de un completo sistema apropiado de seguridad contra incendios, dotando a las celdas en lo pertinente de colchones ignífugos; la reparación inmediata de duchas, cocinas y piletas de cocina y lavado de prendas y plenos de servicios, recomponiéndose las filtraciones que de ellos devengan; regularizar la provisión de agua potable; la reparación de instalación eléctrica y la restauración del espacio para internación que posee la Unidad".

Asimismo, obligó "adecuar el cupo de internos a la capacidad contemplada originariamente, 624 internos", e insta a las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) "a regularizar por medio de quien corresponda la diaria recolección de residuos, previniendo la formación de basurales y eliminando los existentes".

En su fallo, Marengo dispuso que se brinde "una adecuada alimentación de todos los internos, asegurando especialmente los refuerzos alimentarios de aquellos internos que padezcan patologías". En relación a los detenidos portadores del virus de HIV, asegura que "deberá diagnosticarse la evolución de la citada patología, proveyendo la medicación antirretroviral pertinente".

Además, según explicaron desde el Comité contra la Tortura, en el expediente judicial consta que el Jefe del SPB, Fernando Díaz, había informado que el funcionamiento de los servicios en la Unidad "era normal". [ANPRESS]

pr/kc

jueves, 15 de febrero de 2007

Cárceles y denuncias

Por la ausencia de un sistema de protección de incendios

Cárceles - Piden la clausura total de la unidad penal 35 de Magdalena

LA PLATA, 15 FEB.- A través de un habeas corpus colectivo presentado a la Justicia platense, el Comité contra la Tortura de la comisión Provincial por la Memoria solicitó la clausura definitiva de la Unidad Penal 35 de Magdalena, "hasta tanto no tenga un sistema de protección de incendio", precisó Roberto Cipriano García, coordinador del organismo. Denuncian "deficiencias estructurales" en la red preventiva de incendios.

"Pedimos la clausura de la Unidad 35 porque el sistema de protección de incendios no funciona por deficiencias estructurales", precisó Cipriano García en diálogo con Anpress. El escrito fue presentado ante el Juzgado de Garantías n° 1 platense a cargo de Guillermo Federico Atencio.

La solicitud de clausura surge de una inspección realizada ayer en el penal por parte de integrantes del Comité. En la presentación del habeas corpus -al que Anpress tuvo acceso- se detalla que durante la visita al pabellón nº 23 y distintos sectores de la cárcel, se pudo constatar "la ausencia total de red de incendio para intervenir en caso de siniestro".

La denuncia subraya que "luego de la recorrida y de consultar a los guardias acerca del funcionamiento de la red de agua potable y la red de incendios, constatamos (que) la red de prevención de incendios no funciona desde hace años".

Entre las deficiencias detectadas, el organismo autónomo del Gobierno bonaerense destaca que "la cañería de esta red no es apta ya que no soporta la presión de agua que se necesita en caso de incendio. Cuando han intentado probar la red y darle la presión necesaria se parten los codos que unen los caños".

Además, precisan que "al construir la red, los caños se unieron con roscas insuficientes por lo pequeñas y en muchas partes están apenas apoyados y ni siquiera enroscados. Toda la extensión de la cañería tiene pérdidas por las razones mencionadas. Al conectarse para pruebas, numerosas lagunitas aparecen por el predio".

Por otra parte, destacan que "muchas de las bocas de incendio no están conectadas a la red", y que como esos dispositivos no funcionan "las mangueras no están colocadas en los nichos hidrantes".

El 6 de febrero último el Comité contra la Tortura ya había denunciado distintas irregularidades en esa Unidad Penal que aloja -según datos oficiales- 813 internos y tiene una capacidad para 936 personas.

En aquella oportunidad, el organismo había detectado deficiencias en el sistema de protección de incendios, lo que valió una respuesta al día siguiente de parte del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) donde aseguraban que "todos los pabellones tienen las mangueras colocadas", las que –por falta de presión de agua- habían sido reforzadas con matafuegos.

Como consecuencia de la inspección, en el habeas corpus presentado este mediodía al juez Atencio se solicita que ordene "el cese del agravamiento de las condiciones de detención de todos los internos alojados" y "disponga la clausura total de la unidad nº 35 de Magdalena hasta tanto se construya una red de prevención de incendios que funcione de manera adecuada y se garantice la provisión permanente de agua potable a las personas detenidas".

La denuncia

La presentación judicial sostiene que producto de la inspección lograron determinar que "en algunos pabellones no hay agua potable y en otros apenas dos horas por día". Y resaltaron: "La capacidad de provisión de agua es del 25 por ciento de lo que debería ser".

"Todo esto se debe a los parches que se fueron realizando: la Unidad fue construida para muchos menos internos que los alojados actualmente. Esto generó que las redes de cloacas y agua potable diseñadas para una cantidad menor de personas no puedan funcionar adecuadamente", agregaron en el escrito.

Además, denunciaron que en muchas celdas "no hay luz" o "no tienen focos". Y destacaron que "la instalación eléctrica es sumamente peligrosa" a causa de conecciones realizadas sin ningún tipo de control en la seguridad de la instalación.

"Cables que cuelgan con uniones sin aislante alguno constituyen un peligro que debe tenerse en cuenta máxime si la red de incendio directamente no funciona", explicaron.

Respecto del sistema de protección de incendio, destacaron que "desde hace más de tres años las autoridades de la Unidad vienen reclamando a la Jefatura del Servicio la instalación de una red de incendios o los sistemas de provisión de agua potable, esto aún no se ha resuelto".

"Parece increíble que a más de un año de la masacre de Magdalena, donde murieron 33 jóvenes que el Estado debía custodiar, se sigan alojando personas en Unidades donde los sistemas de prevención de incendios no funcionan. Y lo que es peor, nunca funcionaron", resaltan en el escrito.

"De producirse un incendio hoy, muchas serían las víctimas y la tragedia, irreparable", resaltan en el habeas corpus. "¿Por qué, entonces, esperar el desenlace fatal? La Unidad nº 28, la 33 y otras demostraron que las tragedias, los incendios, pueden ocurrir en dichos establecimientos. Ese es el valor que le dan a las personas detenidas. Estos e incluso sus propios custodios no valen nada para la jefatura del Servicio", aseguraron.

"Ante lo dicho no caben dudas que estamos ante un caso de agravamiento de las condiciones de detención, situación que la Constitución manda reparar con el instituto del habeas corpus que aquí presentamos a favor de todas las personas alojadas en la Unidad nº 35 de Magdalena", concluyen en el escrito presentado en la Justicia. [ANPRESS]

miércoles, 7 de febrero de 2007

Cárceles

A través de un habeas hábeas presentado por la Comisión por la Memoria
Cárceles - Denuncian sobrepoblación y agravamiento de condiciones de detención en la Unidad 35 de Magdalena
LA PLATA, 06 FEB.- El Comité contra la Tortura presentó esta mañana un habeas corpus a la Justicia denunciando superpoblación y el agravamiento de la condiciones de detención de los detenidos. El escrito revela que la capacidad de alojamiento en la Unidad 35 de Magdalena está superada en unas 150 personas, que un basural en el patio del penal donde proliferan las ratas y ratones, despide olores nauseabundos, que las mangueras de incendio no están y que las visitas de los internos son sometidos a regímenes de visita “irracionales”. La denuncia fue realizada a pocos meses de una anterior realizada sobre una unidad vecina de ese complejo penal.

El habeas corpus colectivo fue presentado esta mañana por ese organismo de la Comisión Provincial por la Memoria en el Juzgado de Ejecución Penal de La Plata. En el escrito –al que Anpress tuvo acceso-, denuncian que en la Unidad 35 de Magdalena previsto para alojar 750 personas conviven entre 850 y 900 internos.

La denuncia fue el producto de una visita que realizó el día 31 de enero, una delegación del Comité en los pabellones 7 y 16 de esa Unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense ubicada en la localidad de Magdalena “a fin de constatar las condiciones de detención de las personas allí alojadas”, explicaron.

En el habeas corpus, resultado de la inspección, denunciaron que “al recorrer estos Pabellones así como también las galerías de acceso, nos llamó poderosamente la atención no ver mangueras o dispositivos contra incendio así como tampoco matafuegos para actuar en caso de emergencias”. En el incendio ocurrido en la Unidad Nº 28 el 16 de octubre de 2005 donde murieron 33 internos, tampoco funcionaban las mangueras de extinción de incendios y los matafuegos eran casi nulos.

En uno de los patios de la Unidad N35, el Comité constató “la presencia de un basural a cielo abierto, desbordado de desechos, emanando un olor nauseabundo que se percibía desde los Pabellones”, describieron en la presentación judicial. En lo que debería ser un lugar de recreo de los presos, observaron “ratas que los internos confirmaron circulan en gran cantidad”, relataron.

“Los dos Pabellones visitados mostraban grandes deficiencias edilicias: humedad y profusión de hongos en las paredes que se veían negras y verdosas, cañerías que perdían gran cantidad de agua y mojaban los pisos que se mantenían constantemente inundados llegando esto hasta las celdas”, continúa el escrito.

Sin teléfono, agua ni luz

Las condiciones descriptas ante la justicia platense muestran la carencia de los principales servicios para los internos: En el Pabellón 16 los internos explicaron al grupo de inspección del Comité que “solo tienen agua dos horas al día ya que cuando la conectan las pérdidas de las cañerías inundan el lugar”.

Además, explicaron que no cuentan con agua caliente para bañarse, y –en la inspección- observaron que “en las celdas se percibe mucha humedad, grietas en las paredes producidas por filtraciones y ventanas sin vidrios”.

“Tampoco cuentan con servicio telefónico en el Pabellón ya que se rompió días antes de nuestra visita y aun no lo habían reparado” denunciaron los integrantes del organismo de la Comisión por la Memoria, lo que generó problemas y un clima “de mucho malestar”, ante la imposibilidad de los internos de comunicarse con sus familias.


Según denunció el Comité, en el Pabellón 7 el panorama era “desolador”: las condiciones son “peores que el descrito anteriormente, e incluso no tenían luz ni agua en todo el día”, resaltaron.

La falta de agua en los meses de verano acarrea el peligro de deshidratación y enfermedades, denunciaron, a lo que la presencia de ratas y ratones en el patio cercano a los Pabellones aumenta ese riesgo.

“Pasan hambre”

Una parte de la denuncia realizada hoy ante el juzgado platense apuntó a un reclamo de los internos: “muchos pasan hambre”, dijeron en el habeas corpus colectivo. Según consta en el escrito, los internos de ambos pabellones abundaron sobre “la falta de una alimentación adecuada, diciendo que recibían solo 6 paquetes de fideos con gorgojos una vez a la semana y verdura cada 15 días”.

Además, aclararon que durante la visita realizada al Penal, que se hizo “en horario del almuerzo”, los integrantes del Comité vieron que la comida tenía “huesos sin carne”, y destacaron que los presos “se alimentan con lo que las familias pueden llevarle”.

También resaltaron que “como el pan llega a las 14, se distribuye a destiempo con el horario de la comida”.

Visitas

Tal como explicó el coordinador del Comité contra la Tortura, Roberto Cipriano García, a Anpress, “la inspección al penal surgió por la denuncia de los internos que se habían modificado el régimen de visitas en ese penal luego del cambio del Jefe de Visitas”.

“Están con mucha bronca por la modificación de las visitas, porque el nuevo jefe impuso condiciones como que los familiares no puedan entrar en ojotas o musculosas, y porque el horario es de 8 a 12 y los hacen esperar hasta las 10 para entrar, con lo que pierden dos horas” de encuentro, explicó.

En el habeas corpus presentado esta mañana aseguran que la Unidad se encuentra “sumamente deteriorada” y en ella “viven personas a las que no se resocializa o reinserta en la sociedad sino que se las somete a una condición infrahumana y semejante al tratamiento que muchas personas dan a sus animales”.

Todas estas deficiencias, concluyen, constituyen el “agravamiento de las condiciones de detención” de los internos alojados en la Unidad Nº 35 de Magdalena. [ANPRESS]

pr